Leyes Biologicas... PRIMERA LEY

LA PRIMERA LEY BIOLÓGICA (“La regla de hierro del cáncer”) 

1.er Criterio: Cada "enfermedad" - de aquí en adelante llamada Programa Especial Biológico Significativo (SBS) - se origina a partir de un DHS (Síndrome de Dirk Hamer), el cual es un inesperado, altamente agudo, y aislante choque de conflicto que ocurre simultáneamente en la psique, el cerebro y en el órgano correspondiente.

2.o Criterio: El contenido del conflicto determina qué órgano se verá afectado y desde qué área del cerebro se controlará el SBS. 

3.er Criterio: Todo SBS se ejecuta sincrónicamente al nivel de la psique, el cerebro y el órgano. 

NOTA: La abreviación SBS deriva del Alemán (“SinnvollesBiologisches Sonderprogramm”) (Programa Especial Biológico Significativo). Los acrónimos DHS y SBS estan bajo copyright. En términos de GNM, un DHS es un evento emocionalmente angustioso que no podíamos anticipar y para el cual no estábamos preparados. Desde un punto de vista biológico, “inesperado” implica que, sin estar preparado, la situación podría ser perjudicial para quien fue cogido por sorpresa. Para ayudar al organismo durante la crisis imprevista, un Programa Especial Biológico Significativo en espera para exactamente ese conflicto se activa instantániamente. La importancia de este programa biológico significativo de la Naturaleza es mejorar la función del órgano para que el individuo esté en una mejor posición para manejar y eventualmente resolver el conflicto. Dado que el DHS ocurre a la vez en la psique, en el cerebro y en el órgano correspondiente, hablamos en GNM de conflictos biológicos más que de conflictos psicológicos. 

NOTA: Los conflictos biológicos siempre están vinculados a la función del órgano correlativo. Los órganos del tubo digestivo se relacionan por lo tanto con “conflictos de bocado” (no poder atrapar, tragar, digerir o eliminar un bocado), el útero y próstata con conflictos de procreación, o la piel con conflictos de separación. 

Los animales sufren conflictos biológicos en términos reales, por ejemplo, cuando son atacados por un oponente, cuando pierden su nido o territorio, o cuando son separados de una pareja o una cría. Es esta experiencia de conflicto biológico la que nos conecta con toda la vida. 

Dado que los seres humanos somos capaces de pensar simbólicamente, podemos experimentar conflictos biológicos también en sentido figurado. Para nosotros, un conflicto de ataque puede ser provocado por un comentario ofensivo, un conflicto de pérdida territorial con un movimiento no deseado, un conflicto de morirse de hambre a través de la pérdida de ingresos, un conflicto sexual cuando nuestra pareja se está "apareando" con otra persona, un conflicto de desvalorización de si mismo debido al abuso, o un conflicto de miedo de la muerte por la conmoción de un diagnóstico de cáncer.

La desnutrición severa, el envenenamiento o una lesión pueden resultar en la disfunción de un órgano sin un DHS.

En GNM, la PSIQUE se considera una parte integral de la biología humana. Es el "órgano", por así decirlo, el que reconoce inherentemente los peligros. En la misma instancia de un DHS, la psique asocia con el evento una temática de un conflicto biológico específico como "enfado en el territorio", "preocupaciones en el nido", "abandono por la manada", "separación de un compañero", "pérdida de una cría”, y así sucesivamente. Esta asociación ocurre en una fracción de segundo y completamente a un nivel subliminal. Por lo tanto, es la lectura subconsciente y la valoración subjetiva de la situación del conflicto lo que determina qué Programa Especial Biológico se activará. Sin embargo, cómo la mente subconsciente percibió exactamente el conflicto en particular solo se revela cuando surgen los síntomas físicos. El hecho de que una persona tenga dolor de garganta, contraiga un resfriado, tenga diarrea, desarrolle una afección de la piel o cierto cáncer depende, por lo tanto, de cómo se experimentó el conflicto cuando ocurrió el DHS. 

NOTA: También podemos sufrir un conflicto con o por parte de otra persona. 

No hace falta decir que nuestras experiencias pasadas, nuestro condicionamiento social y cultural, nuestros valores, nuestras creencias, nuestro conocimiento, nuestras expectativas, nuestras vulnerabilidades, nuestros miedos y otros factores contribuyen en gran medida a la percepción de la situación de un conflicto. Sin duda, los aspectos psicológicos pueden crear una predisposición a un conflicto biológico. Sin embargo, independientemente de un DHS, no pueden activar un Programa Especial Biológico, porque, al igual que otras especies, los humanos respondemos biológicamente a una angustia inesperada en lugar de responder intelectualmente o en un nivel meramente psicológico.

 Cuando ocurre el DHS, el conflicto se registra en los tres niveles a la vez. 

NIVEL CEREBRAL: En el momento del DHS, el choque de conflicto impacta en un área específica y predeterminada del cerebro. En una TC cerebral (tomografía computarizada del cerebro) el impacto es visible como un conjunto de finos anillos concéntricos o como un semicírculo, según la ubicación. En GNM, esta configuración anular se llama Foco de Hamer o HH (del alemán: Hamerscher Herd). El término fue acuñado originalmente por los oponentes del Dr. Hamer, quienes burlonamente llamaron a estas estructuras "dudosos Hamer Foci".

 La ubicación del Foco de Hamer está determinada por la naturaleza del conflicto. El tamaño del Foco de Hamer está determinado por la intensidad del conflicto. 


En este escáner de TC, el Foco de Hamer (HH) se muestra en el área del cerebro que controla el brazo izquierdo. Cuenta la historia de una mujer zurda que había sufrido un conflicto motor cuando inesperadamente perdió a un querido amigo (no pudo sostenerlo con su “brazo-compañero” izquierdo). La configuración de anillo fino indica que está en la fase de conflicto activo. 

Antes de que el Dr. Hamer descubriera estas estructuras anulares en el cerebro, los radiólogos las descartaban como artefactos creados por una falla en la máquina. Pero en 1989, Siemens, un fabricante de equipos de tomografía computarizada, certificó que estos anillos diana no pueden ser artefactos, porque incluso cuando la tomografía se repite y se toma desde diferentes ángulos, siempre aparece la misma configuración en la misma ubicación. Además, durante el curso de un SBS, el Foco de Hamer cambia de una configuración de anillo fino (fase de conflicto activo) a una estructura de anillo edematosa (en PCL-A) a un HH con neuroglia (en PCL-B). Por lo tanto, si varios Programas Especiales Biológicos se ejecutan al mismo tiempo, más de un Foco de Hamer es visible en un escáner cerebral, y esto a menudo en diferentes fases. 

En la práctica de GNM, una TC cerebral es la herramienta de diagnóstico definitiva. Un análisis exhaustivo del escáner cerebral permite sacar conclusiones fiables sobre la naturaleza del DHS, la intensidad del conflicto, qué órgano se ve afectado, si el SBS está en la fase de conflicto activo o en la fase de curación, y qué síntomas curativos cabe esperar una vez que se haya resuelto el conflicto. Los Focos de Hamer (también podríamos llamarlos “marcadores de conflicto”) son la prueba exacta de que la psique se comunica con todos los órganos del cuerpo a través del cerebro como estación de control desde donde se coordinan los Programas Especiales Biológicos Significativos. 

NOTA: En GNM, un análisis del escáner cerebral se basa en una TC tomada sin sustancia de contraste. Las imágenes se ven desde la perspectiva del cliente (lado derecho de la TC = lado derecho del cerebro).

La Relación Psique – Cerebro – Órgano En el tronco cerebral, los centros de control de los órganos del canal intestinal y sus descendientes están dispuestos en forma de anillo, comenzando en el hemisferio derecho con los relés cerebrales de la boca y la faringe, alvéolos pulmonares, esófago, estómago, hígado (parénquima hepático), páncreas, duodeno, intestino delgado, continuando en sentido antihorario con los relés cerebrales del apéndice, ciego, colon, recto y vejiga en el lado izquierdo del tronco cerebral.

El cerebelo, junto al tronco cerebral, controla las “pieles” (dermis, pleura, peritoneo, pericardio) que protegen el cuerpo y los órganos vitales, así como las glándulas mamarias.



 En la médula cerebral, los relés cerebrales del cráneo, brazos, hombros, vértebras (columna vertebral), pelvis, cadera, rodillas y pies están ordenados de la cabeza a los pies. 

La corteza cerebral está dividida en: 

• corteza pre-motora sensorial (frontal: conductos tiroideos, conductos faríngeos) 

• corteza motora (músculos esqueléticos; músculos laríngeos, músculos bronquiales) 

• corteza sensorial (piel, laringe, bronquios) 

• corteza post-sensorial (periostio, arterias coronarias, venas coronarias, cuello del útero (cérvix), superficie mucosa del recto, estómago (curvature menor), conductos biliares, vesícula biliar, conductos pancreáticos, pelvis renal, uréteres, vejiga y uretra)

• corteza visual (retina, cuerpo vítreo) 

NOTA: El centro de la glucosa (ver el diagrama de GNM) se controla desde el diencéfalo. 

Cerebro de la Cabeza y "Cerebro del Órgano" Esta interacción significativa entre la psique, el cerebro y el cuerpo ha existido durante millones de años. Originalmente, estos programas de supervivencia biológica se dirigían desde el "cerebro del órgano" (las plantas todavía poseen tal cerebro del órgano; sufren conflictos biológicos, por ejemplo, a través de la exposición a la lluvia ácida). Sin embargo, con la creciente complejidad de las formas de vida, se desarrolló un "cerebro principal" (el controlador maestro) desde donde se coordina cada Programa Especial Biológico. La transferencia del "cerebro del órgano" al "cerebro principal" explica por qué, de acuerdo con el razonamiento evolutivo, los centros de control del cerebro están dispuestos en el mismo orden que los órganos en el cuerpo. Las células del cuerpo humano son cuasi el "cerebro primitivo" con los núcleos celulares como microcomputadoras controladas desde el cerebro de la cabeza como la estación principal de supervisión. El cerebro de la cabeza y las células "cerebros" están conectados neuronalmente. Por lo tanto, vibran a la misma frecuencia.

NIVEL ORGÁNICO: Con el impacto del conflicto en el relé cerebral correlativo, el DHS se comunica instantáneamente al órgano correspondiente y se pone en marcha el Programa Especial Biológico.

 LATERALIDAD BIOLÓGICA En la aplicación práctica de la GNM, es de suma importancia determinar la lateralidad biológica de una persona, porque la lateralidad determina si el conflicto impacta en el lado derecho o izquierdo del cerebro y si un síntoma (erupción cutánea, debilidad muscular, dolor reumático, cáncer de mama) se produce en el lado derecho o izquierdo del cuerpo, teniendo en cuenta la correlación cruzada del cerebro al órgano (la relación cerebro-órgano es siempre inequívoca). 

NOTA: La lateralidad biológica se establece en el momento de la primera división celular después de la concepción. Por eso, con los gemelos idénticos uno es biológicamente diestro y el otro es zurdo. Muchas personas zurdas fueron reentrenadas en la infancia temprana para adaptarse al mundo de los diestros. La proporción real de diestros y zurdos es de aproximadamente 60:40.

 Además, los lados derecho e izquierdo del cuerpo se asignan a conflictos relacionados con la madre/hijo y la pareja. Una pareja incluye al cónyuge, hermanos, parientes, colegas, socios comerciales, vecinos, compañeros de escuela, amigos o enemigos de una persona. Para un hombre, su hijo está asociado con su lado madre/hijo cuando está criando al hijo o cuando sus sentimientos paternos son muy fuertes; de lo contrario, el hijo se considera una pareja. Para un niño, su padre es la primera “pareja”. Del mismo modo, la madre puede ser percibida como una pareja cuando el hijo creció con los abuelos o cuando la relación madre-hijo se ha deteriorado. Si un adulto cuida a un padre enfermo como a un hijo, lo más probable es que el padre esté asociado con el lado madre/hijo. Una mascota puede ser percibida como un hijo o como un amigo (pareja). Un conflicto evocado por una pareja, por ejemplo un conflicto de separación, está relacionado con la madre si la mente subconsciente establece una conexión con la madre (“Esto también le pasó a mi madre”). Lo que cuenta en última instancia es con quién está asociado el conflicto en el momento del DHS (compárese con los conflictos localizados)

 Una manera fácil de establecer la lateralidad biológica es el test del aplauso: aplaudir con las manos como se aplaudiría en el teatro. La mano que está en la parte superior es la mano principal y dice si una persona es diestra o zurda. Además, los diestros comienzan a caminar con el pie derecho, los zurdos con el pie izquierdo. Los zurdos suelen ser ambidiestros.

Así como todo ser humano es diestro o zurdo, cada animal también lo es. Como se ve en la imagen de arriba, un perro da la pata derecha y el otro la izquierda. ¡Mira con qué pata tu mascota da el primer paso!

El principio de lateralidad: Una persona diestra responde a un conflicto con su madre o hijo con el lado izquierdo del cuerpo y a un conflicto con su pareja con el lado derecho. Con los zurdos se invierte. Por lo tanto, una persona zurda asocia un conflicto con su madre o su hijo con el lado derecho del cuerpo y un conflicto con su pareja con el lado izquierdo. Esta regla se aplica a todos los órganos controlados desde el cerebelo, la médula cerebral y la corteza cerebral (excepto los lóbulos temporales, el centro de la glucosa y los relés cerebrales de los conductos tiroideos y conductos faríngeos: consulte el principio de género, lateralidad y estado hormonal a continuación).

 NOTA: Con los órganos controlados desde el tronco cerebral, la lateralidad de una persona es irrelevante. Una mujer diestra sostiene a su hijo en su brazo izquierdo, una mujer zurda en su brazo derecho para que la mano dominante esté libre para operar. Este comportamiento innato se convirtió en el modelo biológico del lado madre/hijo. 

NOTA: El organismo del bebé y de la madre vibra en la misma frecuencia. El conflicto madre/hijo e hijo/madre está, por lo tanto, asociado con el mismo pecho y registrado en el mismo relé cerebral.

 Ejemplo: Si una mujer diestra sufre un "conflicto de preocupación en el nido" por la salud de su hijo, desarrollará un cáncer de mama glandular en la mama izquierda. Dado que existe una correlación cruzada entre el cerebro y el órgano, el Foco de Hamer se muestra en un escáner del cerebro en el hemisferio derecho del cerebro en el área del cerebelo que controla el tejido glandular de la mama izquierda. Si la mujer es zurda, el "conflicto de preocupación en el nido" sobre su hijo se manifiesta como un cáncer en la mama derecha, mostrando el impacto en una TC del cerebro en el hemisferio cerebral izquierdo. Sin embargo, si el conflicto es por su pareja, ella desarrolla cáncer de mama en su mama izquierda con el Foco de Hamer en el relé de la mama en el lado derecho del cerebelo.

Las lateralidades biológicas diestra y zurda demuestran que los síntomas físicos que surgen de un DHS se originan a partir de un conflicto biológico. Las teorías médicas estándar que afirman que las "enfermedades" son causadas por un "sistema inmunológico débil", una dieta incorrecta, genes defectuosos, microbios patógenos, estrés geopático o por creencias ("Las creencias pueden enfermarlo" - Bruce Lipton) no pueden explicar por qué una afección específica, como dermatitis, dolor en las articulaciones, parálisis muscular o ciertos cánceres se desarrollan en el lado derecho o izquierdo del cuerpo (o en ambos). Desde un punto de vista estrictamente psicológico, esto tampoco tiene sentido. 

Un conflicto central o paracentral se refiere a un DHS que se experimenta simultáneamente como un conflicto madre/hijo y relacionado con la pareja que involucra ambos lados del cuerpo. Por ejemplo, si una mujer diestra percibe a su hijo mayor predominantemente como una pareja, los síntomas (erupción cutánea, dolor reumático, dolor en las articulaciones) aparecen principalmente en el lado derecho (el lado pareja). En este caso, el centro del Foco de Hamer se encuentra en el hemisferio izquierdo del cerebro (paracentralmente). Con un conflicto vinculado a un órgano emparejado como las mamas, el conflicto de preocupación en el nido impacta en ambos relés de las glándulas mamarias, afectando la mama derecha e izquierda. 

Un conflicto localizado afecta el área del cuerpo que se asoció con el conflicto. Por ejemplo, un golpe en el hombro derecho (conflicto de ataque) afecta el área relevante de la dermis, independientemente del lado madre/hijo y del lado de la pareja. Un conflicto generalizado se relaciona con un DHS que afecta a una persona en su conjunto. Posteriormente, los síntomas ocurren en ambos lados del cuerpo. Los conflictos generalizados (conflictos de separación, conflictos de desvalorización de si mismo) ocurren predominantemente en niños y ancianos. 

EL PRINCIPIO DE GÉNERO, LATERALIDAD Y ESTADO HORMONAL Con órganos y tejidos controlados desde la corteza cerebral, específicamente desde los lóbulos temporales (músculos bronquiales, mucosa bronquial, músculos laríngeos, mucosa laríngea, arterias coronarias, venas coronarias, cuello del útero (cérvix), curvatura menor del estómago, conductos biliares, vesícula biliar, conductos pancreáticos, recto, pelvis renal, uréteres, vejiga y uretra), la corteza pre-motora sensorial (conductos tiroideos, conductos faríngeos) y el centro de la glucosa (células alfa (de los islotes pancreáticos) y células beta (de los islotes pancreáticos) del páncreas), tenemos que tomar en cuenta el género, la lateralidad biológica y el estado hormonal de una persona. No importa si el conflicto está relacionado con la madre/hijo o con la pareja. 

• El género, la lateralidad y el estado hormonal de una persona determinan si un conflicto impacta en el hemisferio cortical derecho o izquierdo. 

• El estado hormonal determina si un conflicto se experimenta de manera masculina o femenina. 

La producción de hormonas sexuales, incluidos el estrógeno y la testosterona, se produce principalmente en los ovarios y los testículos. Los niveles hormonales también se controlan desde el cerebro. El lóbulo temporal IZQUIERDO, la corteza pre-motora sensorial (relé cerebral para los conductos tiroideos y los conductos faríngeos derechos) y el centro de la glucosa (relé cerebral para las células alfa (de los islotes pancreáticos)) controlan el estado de los estrógenos. El estado de la testosterona se controla desde el lado DERECHO de la corteza cerebral. En GNM hablamos por lo tanto de un ÁREA DE CONFLICTO FEMENINA y un ÁREA DE CONFLICTO MASCULINA, respectivamente. 

Un cambio del estado hormonal altera la identidad biológica de una persona y, en consecuencia, la forma en que se perciben los conflictos. Por ejemplo: cuando una mujer es posmenopáusica, su nivel de testosterona es relativamente más alto que su nivel de estrógeno; por lo tanto, experimenta conflictos como un hombre. En las mujeres, el nivel de estrógeno disminuye durante el embarazo y la lactancia, después de la menopausia, con una necrosis ovárica en ambos ovarios, cuando se han extirpado ambos ovarios y debido a medicamentos que reducen los estrógenos o anticonceptivos (la progesterona en las píldoras anticonceptivas suprime la producción de estrógeno). En los hombres, el nivel de testosterona disminuye en los hombres de edad avanzada, con una necrosis testicular en ambos testículos, cuando ambos testículos han sido extirpados, y debido a la medicación para reducir la testosterona. Después de los tratamientos de radioterapia o quimioterapia, la producción de hormonas sexuales disminuye por completo.

 NOTA: Aunque después de la menopausia una mujer es, en términos biológicos, un "hombre", todavía puede sufrir un conflicto de preocupación en el nido porque una madre siempre se siente como una madre, incluso hacia otros miembros de la familia, sin importar a qué edad. 

Con el impacto de un DHS en el área de conflicto femenina, el nivel de estrógeno disminuye proporcionalmente al grado de actividad del conflicto. Por el contrario, con un impacto en el área de conflicto masculina, el nivel de testosterona desciende. En GNM llamamos a esto un desequilibrio hormonal relacionado con el conflicto. 

En la práctica de la GNM, la aplicación del principio de género, lateralidad y estado hormonal permite establecer con certeza qué tipo de conflicto provoca los síntomas en el órgano correspondiente. 

 Tomemos como ejemplo los escenarios de un conflicto de miedo territorial masculino y un conflicto de miedo-susto femenino relacionados con los bronquios y la laringe (controlados desde los lóbulos temporales). Hombres diestros y zurdos con estado hormonal normal Si un hombre diestro con un estado hormonal normal experimenta un conflicto de miedo territorial, el conflicto impacta en el hemisferio cerebral derecho en el relé de los bronquios (área de conflicto masculina). Para un hombre zurdo, el conflicto se transfiere al hemisferio cerebral opuesto e impacta en el relé de la laringe. 

NOTA: Con los zurdos, el conflicto se transfiere al relé cerebral opuesto en el otro hemisferio cerebral. Tras la resolución del conflicto, los diestros y los zurdos responden por tanto al mismo conflicto con una manifestación orgánica diferente (bronquitis o laringitis). El lóbulo temporal derecho controla órganos con una fase de curación potencialmente grave. La transferencia de conflictos al hemisferio cerebral opuesto sirve para mejorar la supervivencia del grupo en caso de que un desastre golpee el territorio y la manada. 

Hombres diestros y zurdos con estado bajo de testosterona Un hombre con un estado bajo de testosterona ya no puede sufrir conflictos territoriales en términos biológicos. Por lo tanto, si un hombre diestro con un estado bajo de testosterona experimenta un conflicto de miedo-susto femenino, el conflicto impacta en el hemisferio cerebral izquierdo en el área de conflicto femenina, precisamente, en el relé de laringe. Para un hombre zurdo, el conflicto se transfiere al hemisferio cerebral opuesto y se registra en el relé de los bronquios. 

Mujeres diestras y zurdas con estado hormonal normal Si una mujer diestra con un estado hormonal normal experimenta un conflicto de miedo-susto, el conflicto impacta en el hemisferio cortical izquierdo en el relé de laringe (área de conflicto femenina). Para una mujer zurda, el conflicto de miedo-susto impacta en el relé de los bronquios. 

Mujeres diestras y zurdas con estado bajo de estrógenos Una mujer con un estado bajo de estrógenos ya no puede sufrir conflictos femeninos en términos biológicos. Por lo tanto, si una mujer diestra con un estado bajo de estrógenos experimenta un conflicto de miedo territorial masculino, el conflicto impacta en el hemisferio cerebral derecho en el área de conflicto masculina, precisamente, en el relé de los bronquios. Para una mujer zurda, el conflicto se transfiere al hemisferio cerebral opuesto y se registra en el relé de laringe 

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